El Mundo de Luckitas

Historias, Vivencias de mis dias.

Estas ultimas semanas la verdad que han sido una cagada con alan estamos peleando todos los dias, me molesta absolutamente todo lo que hace y lo que no hace...

Esto se debe a un monton de actitudes que tuvo conmigo, que me hacen pensar cualquier cosa... como que el se esta viendo con otro pibe...

Los ultimos fines de semana los cuales son los dias en que podemos estar juntos... el se iba con sus amigos a una sala de ensayo ya que ellos tocan en una banda... y tienen una fecha para tocar de soporte en un evento... la cosa es que se va y yo me quedo aca, aburrido como un hongo... mas alla de eso es que yo programo todo mi finde con el... y al final es al pedo ya que el programa su finde con sus amigos... que tal? y su novio? su pareja????

Entonces el domingo pasado le dije que ese dia me lo dedicara ami... fuimos a almorzar a la casa de la mama, y de comer todos juntos nos vimos para casa... acomodamos algnas cosa y teniamos programado de ir al shopping , ver una peli y pasar el dia ahi... pero justo momentos antes sde salir cae un amigo de el... que por cierto... ya se habian visto el fiinde pasado, viernes y sabado... y en difinitiva el pibe este viene a usar mi computadora.. por que el no tiene internet... entonces medio que no dije nada... va, en realidad no savia que hacer... entonces le digo a alan que vayamos... y no tiene la mejor idea de decirle a su amigo que venga con nosotros...

Me re calente, pero no dije nada, de todas formas yo queria disfrutar de la salida... pero bueno para mi era un moomento para nosotros dos... ibamos a ir a comprar una cocina... y cuando llegamos a garbarino el ya se empezo a separar... en vez de ver la cocina juntos... estabamos separados, yo por un lado, y alan y el amigo por otro... :( Hicimos la compra de la cocina, pero antes de salir le digo que me acompañe o que me espere. que queria ver unos celulares y preguntar cosas... pero no fue asi, se fue con el amigo, cuando yo sali me encontre totalmente solo, entonces le mande un mensjae diciendo que me habia dejado re solo... y me dice que estban en el local de nike, que vaya que estaba ahi... yo baje, y al final me confundi de local... no sabia donde me decia... por que en vez de ir al de nike me fui al de adidas... entonces le dije qe me llame y me dice esperame que ya bajo... espere ,, como 5 minnutos como no venia, me fui al baño, cuando estaba en el baño sono el celu dos veces, cuando sali no habia nadie... dije, este no fue capaz de esperarme, lo llame y me dicen que me f ue a bsucar y que no estaba ... le dije que habia ido al baño y me dice que suba que estaba en la parte de juegos... ahi afuera del local ese de entretenimientos... cuando voy no los veo, entro y no estaban... ya sin saber que hacer me estaba llendo... me venia para casa ... que el disfrute de su amigo... y cuando me estoy llendo lo veo a el con el amigo tomando un helado... y ... mi helado??? no me habian comprado nada... ahi fue que decidi venirme lo mire fijo trasmitiendole mi enojo, y le dije yo me voy... a lo que me respondio tanto te vas a enojar???

Encare para la salida y me fui; mis planes de ver una peli... de estar juntos, todo se fueron a la mierda... al final otro dia cagado ... pero yo pongo toda mi paciencia... pero tambien tiene un limite... asi que cuando llegamos a casa hablamos, y le dije lo que sentia... ME SENTI QE ESTABA DEMAS, DESPRECIADO... por que ese desprecio??? yo que le habia echo para que me haga algo asi???

ustedes como reaccionarian???

Llegamos a las 19 hs a casa, y a las 20:15 sus amigos ensayaban... asi que el estaba ahi con ellos...

Todo esto... llegara a algo? se canso de mi ? me tiene lastima? no me quiere dejar por que no tengo donde ir?

Yo deje todo por el, y me vine para aca... y estoy aca por el... pero si vuelvo para mi pueblo, mi gente, mi familia, me van a recibir con los brazos abiertos... me voy?


Hace meses conoci a un chico mas grande que yo... unos 33 años... flaquito, cariñoso, ojos celestes... La verdad que esta re bueno!!! es de chubut... lo conoci en una pagina de osos de buenos aires... ya que yo seria un osito en el mundo gay y este chico de chubut seria un casador, yo ni sabia que existia esto jajajaja lo que es venir a vivir a la capital de la argentina!!! jeeeeeeee

La cuestion es que se tomo vacaciones en el mes de enero... y gana muyyyy bien... entonces hizo asi como un tour de venir a buenos aires asi me conocia ami y despues seguir por cordoba, entre rios, y no se por que otros lugares mas jeeeeeee asi que un dia vino... y me invito a almorzar asi nos conociamos... comimos cerca de mi trabajo y luego quedamos en encontrarnos a tomar algo y seguir charlando despues de mi laburo...

Cuando sali me estaba esperando justo en un bar al lado del edificio donde trabajo... como vigilandome que no me escape pense yo... por lo que en un momento me genero desconfianza... aver si este todabia era un maniatico!!! pero al fin ... nada que ver.... caminamos por la principal avenida de buenos aires (9 de julio) y hasta que decidimos ir a un lugar mas "comodo"... asi que el ya habia averiguado en un hotel que estaba genial!!! y bueno... paso lo que tenia que pasar....

Primero como hacia mucho calor le dije que prenda el aire acondicionado mientras yo me iba desvistiendo para ducharme... el al ver eso hizo lo mismo y fue a pasarme el jabon por todos lados :P se comporto re bien.... luego sali, me seque todo y me acoste... cuando me vio asi... se re calento y se avalanzo sobre mi... besandome por todos lados, tocandome... primera vez que estaba con un chico mas grande que yo... yo como el es activo solamente deje que procediera y que el al tener mayor experiencia se maneje como mas le guste :D

Luego me beso por todos lados, me la chupo y mientras me le chupaba dejaba un poco de saliva... para ir dilatandome despacito... lentamente dandome un placer increible... me hizo dar vuelta.. me puso en cuatro y estaba la verdad super dilatado... le dije y el preservativo donde esta??? medio que se habia echo el boludo... se lo puso y me empezo a penetrar lentamente tenia un pene increible grande aproximadamente de 20 x 6 :$

Esta experiencia fue totalmente exitante ya que me podia ver como me estaba haciendo el amor por los espejos que habia en el hotel... por lo que senti,,, me la metio toda! increible... fue un placer... pero nada mas... en realidad no hubo amor... y yo por el no senia absolutamente nada... por eso solamente lo tome como una experiencia nada mas....

De todas formas... no me senti nada bien, aparte es fumador y no me gustan los fumadores... sentia que lo traicionaba a alan... y despues de hacerlo, me retire... pensando en lo que habia pasado... y reforzando lo mucho que lo amo a alan...

No se que piensan ustedes :$


La verdad que despues de tres meses de laburo estoy mas feliz que perro con dos colas jeeeeeeee el trabajo es exelente, se trata de soporte informatico, donde me encargo de todas la configuracion de las computadoras de las oficinas (alrrededor de 70 cpu) y soporte a los usuarios que trabajan en ellas.

La gente tambien es muy piola se trabaja en nu hambiente completamente tranquilo donde todos hacen su trabajo, la verdad que estoy felizzzz... pero no todo es color de rosas... el contrato se me termina exactamente el 31 de Marzo :( y hasta ahora no me lo han renovado y ya estamos a 13!!!

Pero tengo fe y mi desempeño ha sido exelente y di lo mejor de mi... seguro que me lo renuevan :D

Y sino la experiencia fue grata y la verdad que me hizo sentir muy bien. jeeee

Higiene

Mantener una higiene básica es esencial para asegurar relaciones sexuales placenteras y sanas. Un cuerpo limpio emite olores característicos, que pueden ser excitantes. Por el contrario, una mala higiene puede desalentar a tu compañero.

Una buena higiene incluye, además de un buen baño previo, en el que hayas tenido cuidado de lavarte bien el pene (sobre todo si no eres circuncidado) y el ano (ver «Penetración anal: preparación»). Además, no olvides que un detalle como la falta de higiene bucal puede resultar desagradable para tu compañero.

La zona púbica emite olores más fuertes, los cuales pueden ser retenidos en el vello púbico, por lo que algunos recomiendan recortarlo (o incluso depilarlo). Además, esto da una mayor comodidad para la succión del pene. En general, se puede considerar el recorte o eliminación de vello en otras partes del cuerpo, si ello aumenta el atractivo o comodidad para el compañero, y además disminuye la posibilidad de adquirir parásitos (como por ejemplo ladillas).

Consoladores («dildos»)


Son artefactos que sirven para ser introducidos en el ano, y que están diseñados para eso. Algunos imitan la forma del pene, otros simplemente son juguetes para la diversión personal o en pareja. Los hay de diferentes formas, tamaños, colores y hasta sabores. Algunos son flexibles, otros rígidos, y también los hay con mecanismos eléctricos de vibración (llamados «vibradores»).

Son los instrumentos más seguros para lograr la dilatación anal.


Enemas

Antes de tener relaciones sexuales, es obviamente necesario asegurar una defecación completa, y proceder con un lavado profundo con agua y jabón. Sin embargo, para personas con dificultades de evacuación o estreñimiento, es muy recomendable el uso de enemas.

Todas las farmacias venden enemas descartables listos para ser usados inmediatamente (Evacuol y Fleet, principalmente). Sin embargo, a pesar de las ventajas de los enemas (ver «Primera vez»), la frecuencia de uso debe determinarse según la necesidad personal. Usa tu criterio para saber cuándo usarlos. No vayas a crear una dependencia psicológica innecesaria.

Enfermedades de Transmisión Sexual - VIH/SIDA

A pesar de que los hombres homosexuales han sufrido de enfermedades venéreas por siglos, la profesión médica sólo las ha reconocido en los gays en los últimos veinticinco años.

Todos debemos tener un conocimiento básico de las Enfermedades de Transmisión Sexual (ETS), de manera que podamos reconocer los síntomas en nosotros mismos y en nuestros compañeros sexuales. Es responsabilidad de cada uno hacerse análisis, y solicitar tratamiento adecuado según el diagnóstico.

Una primera categoría comprende las enfermedades venéreas, es decir, aquéllas que afectan directamente los genitales. Las principales enfermedades venéreas son la sífilis y la gonorrea. Otra categoría comprende ETS que no afectan directamente los genitales, es decir, ladillas, hepatitis, herpes, ameba parasitaria, prostatitis y uretritis, sarna y verrugas venéreas.

Una categoría aparte la constituye el Virus de Inmunodeficiencia Humana (VIH), que causa el Síndrome de Inmunodeficiencia Adquirida (SIDA). Desde que comenzó a propagarse, este virus ha provocado hasta el momento la muerte de miles de personas. Existe consenso entre las autoridades médicas acerca de que es transmitido principalmente mediante los fluidos internos. Se sabe que la concentración del virus es superior en la sangre y el semen.

Es necesario entender la diferencia entre estar contagiado con el VIH (es decir, ser portador del virus en los fluidos del cuerpo) y tener los síntomas de la enfermedad llamada SIDA (que produce la disminución de las defensas del organismo ante cualquier otra enfermedad). Una persona puede tener el virus y parecer completamente sana, mientras no haya desarrollado el síndrome.

Es indispensable tener un conocimiento completo acerca del VIH/SIDA. Por eso sugerimos consultar páginas especializadas como http://www.huesped.org.ar/


Caricias


He aquí un buen ejercicio para realizar con tu pareja. Ambos pueden tomar una ducha, y desconectarse mentalmente del estudio, el trabajo u otras actividades. Tu objetivo será acariciar suavemente cada centímetro cuadrado de la piel de tu compañero. Haz que se desnude y se coloque boca abajo en la cama. Comienza por la cabeza y recorre todo su cuerpo hasta llegar a sus pies, o bien al revés. Si prefieres comenzar por los pies, acaricia cada dedo, la planta y los costados, y luego asciende lentamente.


Usa tu imaginación. Juega con su cabello, y pellizca ligeramente su piel, si él y tú lo disfrutan. Usa la lengua y los labios, pero no para provocarle un orgasmo, porque de lo contrario el ejercicio se interrumpirá. Detente en cada lugar interesante o en donde sientas una reacción, como el ombligo, las tetillas o los lóbulos de las orejas. Cada persona tiene sus propios puntos sensibles. Encuéntralos, tócalos, lámelos, succiónalos. Por momentos puedes lamer y tocar al mismo tiempo. Cuando hayas terminado con el frente, pídele que se coloque boca abajo. Presta particular atención a sus nalgas. Apártalas y juega con su ano, pero sin llegar al «beso negro» (ver «Beso negro»).


Tómate tu tiempo. Cuando hayas terminado, invítalo a recostarse junto a ti para tocarse mutuamente. Uno de los dos puede necesitar ser abrazado. Algunas parejas hacen el acto sexual después del ejercicio, y otras lo evitan. Lo importante es hacer lo que ambos deseen.


Relajamiento

Muchas veces la gente se pone nerviosa cuando tiene relaciones sexuales. No te preocupes, esto no es raro. Si te ocurre, tómate un tiempo para relajarte. No temas ofender a tu compañero. Más bien díselo, él también podría querer tomarse un descanso.

Una técnica de relajamiento es, curiosamente, tensar grupos de músculos deliberadamente. Comienza con tus manos. Cierra los puños y luego ábrelos, a la vez que te concentras en relajarte. Luego, tensa tus brazos y relájalos. Concéntrate en la tensión de tu cuello y vientre. Durante todos tus ejercicios respira profundamente. Los psicólogos llaman a esto relajamiento progresivo. Otra técnica es recordar un episodio totalmente relajante, quizás de tu pasado, o también inventado.

Podrías pedir a tu compañero que te ayude. Recuéstate muy calmado, tratando de relajar tu cuerpo lo más que puedas. Imagina que eres tan pesado que te hundirás a través de la cama, o afloja tus músculos como si fueras un muñeco de trapo. Luego tu compañero deberá alzarte una mano (o un pie) y dejarlo caer luego. También puedes echarte hacia atrás, concentrarte en respirar hondo, y pedirle a tu compañero que te masajee mientras inhalas y exhalas. Cada vez deberás poder inhalar más fácil y profundamente.

Una vez que estés totalmente relajado, podrás tener sexo con mayor facilidad. Sin embargo, si durante el curso de la actividad sexual vuelves a estar nervioso, no tengas miedo de detenerte para otro descanso. Igualmente, si notas que tu compañero está tenso, sugiérele parar la actividad. Tómense su tiempo para relajarse: ninguno de los dos debe estar tenso mientras hacen el amor.


Beso negro («rimming»)

El «beso negro» consiste en lamer y succionar el ano del compañero, llegando a meter la lengua. Desafortunadamente, presenta el riesgo de contagio de varias enfermedades serias, como hepatitis A, amebiasis (y otras enfermedades relacionadas con parásitos) y enfermedades venéreas como sífilis y gonorrea (ver «ETS - VIH/SIDA»).

No hay evidencia de que la práctica del «beso negro» cause la transmisión del VIH/SIDA (virus del SIDA, ver «ETS - VIH/SIDA»), pero los médicos no descartan esta posibilidad. Por lo tanto, el «beso negro» está considerado definitivamente en contra de lo que recomiendan las normas de sexo seguro. Se puede intentar solamente si se está absolutamente seguro de las condiciones de salud del compañero a través de análisis médicos y de laboratorio.

Condones

Un condón es una pequeña bolsa alargada, hecha de látex, sumamente delgada y flexible, con un extremo cerrado y ligeramente extendido en forma de receptáculo para el semen. Los condones son usados durante la penetración anal, la succión y otros actos en los que puede haber eyaculación. Son el medio más seguro y efectivo para evitar el contagio de enfermedades.

Los condones se venden enrollados en envolturas selladas, y vienen en diferentes tamaños. El látex es más impermeable que otros materiales a las bacterias y los virus. Vienen prelubricados, y algunos contienen espermicida nonoxynol-9 con fines anticonceptivos y como prevención contra el SIDA (ver «ETS - VIH/SIDA»), cuyo virus es portado en el esperma.

Recientemente se ha descubierto que el nonoxynol-9 (N-9) irrita las paredes interiores del ano, aumentando el riesgo de contagio en caso de romperse el condón (cosa que no suele ocurrir).

Al comprar condones, es recomendable leer la información del envase. Compra condones que tengan fecha de vencimiento, y sólo en farmacias y supermercados. Antes de abrir la envoltura, asegúrate que esté completamente sellada y en buenas condiciones. Verifica que el condón no haya perdido su lubricación, ni esté rasgado o perforado. Si tienes alguna duda, no lo uses, bótalo.

Coloca el condón sobre el glande, y desenróllalo lentamente hasta que cubra todo el pene. Asegúrate que no quede aire en el interior, presionando la punta del condón al desenrollarlo. El condón debe ajustarse al pene, pero no demasiado. Los condones pueden enrollarse con el vello púbico, así que es aconsejable colocarlo lentamente y con cuidado. Terminada la penetración, retira el pene despacio, agarrando firmemente la base del condón para evitar derramar el semen. Si perdiste la erección antes de eyacular, y deseas intentarlo de nuevo, retira el condón y colócate otro.

Una penetración muy enérgica aumenta la posibilidad de que el condón se rompa, sobre todo si quedó alguna burbuja de aire al interior cuando te lo colocaste, así que no pienses en economizar comprando condones baratos.

¡Los condones deben ser usados una sola vez! Por eso, siempre ten varios condones a la mano.

Aquéllos que afirman que usar condón «le quita la gracia» al sexo, obviamente no han intentado hacer que su compañero se los coloque. Esto puede resultar excitante si al mismo tiempo ambos se lubrican mutuamente y hablan acerca de sus fantasía sexuales.

Si nunca has usado condón antes, y no estás seguro de cómo usarlo, practica colocándote uno y masturbándote. Haz esto varias veces, hasta que sepas colocártelo correctamente y quitártelo después de eyacular.





Posición «69»

Llamado así por el parecido de dos hombres recostados de lado, succionándose el pene uno al otro, con la figura del número 69. Si alguien te lo está succionando, como resultado de tu propia excitación puedes desear atender con más interés el pene de tu compañero. A su vez, él responderá con más vigor, incrementando tu excitación. Hay total reciprocidad, y el resultado puede ser verdaderamente tremendo, cuando ambos alcanzan el orgasmo simultáneamente.

Algo de lo que la mayoría de gente se queja es de cuán difícil es concentrarse en succionar y ser succionado, ya que ambos placeres son ofrecidos simultáneamente. Para otros, este es precisamente el atractivo del «69».


El «69» es también una manera simple de mostrar a alguien cuyo pene estás succionando, que quieres ser succionado. Si él es joven e inexperto, está temeroso o se siente nervioso, puedes usar esta pose para acercarle tu pene sin forzarlo a nada que no se sienta listo a hacer. Al no verte directamente a la cara, le dejas libertad para decidirse a chuparte el pene, sin la sensación de sentirse observado. Muchos admiten que el «69» fue la posición con la que se iniciaron en el contacto sexual recíproco.

Variaciones: Con uno de los dos recostado boca abajo, el compañero se coloca encima apoyado sobre sus rodillas y sus manos o codos. Una posición que exige más fuerza física consiste en que uno se pare y sostenga a su compañero cabeza abajo.


De costado («sideways»)

Ambos recostados de lado, uno dando la espalda al otro. El que está ubicado atrás lubrica un dedo y abre el ano de su compañero con paciencia y suavidad. Esta es una posición muy cómoda y tranquila para la penetración. Cuando los músculos están totalmente relajados, él empuja lentamente su pene adentro. Es una de las posiciones más fáciles para que el novato sea penetrado: la penetración no es tan profunda como en otras, y no está tan inmóvil como cuando se echa boca abajo. Inclusive su pene es accesible. De hecho, el que penetra puede fácilmente rodear con sus brazos a su compañero, masturbarlo y acariciarlo.






Succión («blow job»)


Esta práctica —conocida como «blow job»— aparte de tener una función de precalentamiento, puede convertirse en un acto sexual completo, con orgasmo incluido. El «blow job» es el método preferido para encuentros rápidos («quickies»), o cuando existe el temor a ser sorprendidos. Produce placer tanto para el que succiona como para el que es succionado. Contra lo que se afirma a veces prejuiciosamente, experimentar el control completo sobre el cuerpo y el placer del otro que te da un «blow job», dista mucho de ser una experiencia decepcionante o «pasiva».

Sin embargo, es necesario tener en cuenta los detalles «técnicos». Recorre todo el pene, desde la base hasta el glande, con la lengua húmeda antes de metértelo a la boca. Para causarle mayor placer, lame su glande —que suele ser la parte más sensible— con la punta de la lengua, siempre húmeda. Presta especial atención a la región alrededor del orificio urinario (uretra) y con la parte baja del pene. Para algunos, esas son las zonas más sensibles a este tratamiento.


Una vez que tienes su pene en tu boca, juega con él dándole besos y mordisqueándolo suavemente. Succiona el aire mientras extraes el pene y lo lames, ajustando los labios ligeramente para crear fricción. Al introducirlo nuevamente, asegúrate de abrir bien la boca y evita rozarlo con los dientes. Trata de mantener la mayor cantidad de saliva posible para lubricarlo. Mientras más adentro logres introducir el pene, el efecto sobre tu compañero será mayor. Con esto lograrás también producir una mayor cantidad de saliva.

Sin embargo, si no tienes experiencia, es posible que no puedas soportar el pene de tu compañero sin atragantarte. Trata de relajar los músculos de la garganta.

No olvides los testículos. A muchos les agrada que se los acaricien, laman y succionen. De cualquier manera, debes saber usar bien los lados, la punta y la sección plana de tu lengua. Ten cuidado, pues esta zona es más sensible en algunas personas.

Puede ser que a tu compañero le guste que le introduzcas un dedo o dos con lubricante en el ano mientras le haces un «blow job». Sentirás cómo su esfínter se contrae cuando llega al orgasmo. Otros hombres prefieren que les acaricien el vientre, las tetillas, los brazos o las piernas.

Es necesario recordar que las normas de sexo seguro recomiendan el uso de un condón cuando se practique esta modalidad (ver «ETS - VIH/SIDA»).



Posiciones





Estilo «perrito» («doggie style»)


En el estilo «perrito», el que va a ser penetrado se arrodilla y se apoya en sus manos o codos, y su compañero lo penetra por atrás. El estilo «perrito» le permite a éste hacer movimientos pélvicos con la mayor rapidez posible. Por otro lado, debido al ángulo, para muchos es la mejor posición para realizar una penetración profunda.


Es también una posición muy sensual. El que penetra puede ver su pene entrando y saliendo del ano de su compañero, y tiene una vista completa de sus nalgas. Su mirada puede recorrer la espalda de su compañero y contemplar sus hombros y tríceps en tensión. También puede rodear con sus brazos la cintura o el pecho de su compañero, y mordisquear su nuca o su oreja. Además, el que es penetrado puede presionar hacia atrás contra el pene de su compañero, masturbarse, o dejarse caer para tenderse sobre su vientre.

Variaciones: Ambos parados, el que es penetrado apoyado sobre una mesa o el borde la cama.


Cara a Cara («face to face»)



En este estilo, el que va a ser penetrado está recostado sobre su espalda, y levanta las piernas para apoyarlas en los hombros de su compañero, que está frente a él (esta posición básica es conocida como «piernas al hombro»). Así, pueden besarse y regocijarse vertiendo sus expresiones de placer. También es recomendable colocar una almohada debajo de la pelvis del que va a ser penetrado para acomodar el ángulo de penetración.

Para algunos, esta posición es la que permite la penetración más profunda. A otros les desagrada ser penetrados así porque sienten que están en una situación demasiado «pasiva» o «femenina», mientras para otros la pasividad es un estimulante. Algunos objetan la penetración cara a cara por razones más prácticas: sus piernas se acalambran. Si el acto sexual se prolonga, puede ser agotador tener las piernas levantadas mucho tiempo.

Mientras esta posición puede ser la más excitante, personas de diferentes tamaños, formas y pesos pueden encontrar problemas con frecuencia. Pero con un poco de paciencia y ganas, ningún problema es insuperable. Uno puede estar realmente ansioso por hacerlo, pero hay que calmarse y tomar en consideración la comodidad del compañero. Así, ambos lo disfrutarán más.


Se recomienda que, cuando el que está siendo penetrado controle su grado de excitación (sobre todo si se está masturbando) a fin de llegar a la eyaculación junto con su compañero.

Si el pasivo comienza a experimentar molestias en sus piernas o espalda, no debe intentar aguantar, sino decirle a su compañero que quiere descansar o intentar otra cosa.

Variaciones: Una vez conseguida la penetración, ambos pueden recostarse de lado. También, el que penetra puede apoyar un pie en el piso al lado de la cama. Otra posición consiste en sujetar las piernas de tu compañero estiradas contra su pecho, o abrírselas sujetándolas por los tobillos.




Sentado encima («sit on it»)


El que es penetrado se sienta sobre el pene de su compañero. Así mantiene el control, lo que le puede dar mayor seguridad si está aprendiendo a ser penetrado: puede determinar la profundidad, velocidad y fuerza de la penetración. Esta posición reduce la ansiedad de alguien que asocia la penetración con pasividad incómoda. Asimismo, los más experimentados tienen un buen control de sus músculos rectales, y pueden aflojar y tensarlos a voluntad hasta lograr que su compañero esté listo para eyacular.

Para el que penetra, esta posición es relajante y a la vez altamente excitante. Puede echarse y dedicarse a mirar a su compañero. Puede ver su pene deslizándose afuera y dentro de sus nalgas. O puede asumir un papel más activo, excitando a su amante, masturbándolo, o incluso inclinándose adelante para chupar su pene.

Variaciones: Puede hacerse sobre una mesa o incluso en una silla grande. Con cierta agilidad, se puede girar sobre el pene del compañero y llegar a echarse boca arriba si se desea.



Primera vez



Es recomendable para tu mayor comodidad que, para ser penetrado, te limpies antes con un enema (ver «Enemas»). Además, hay que tener varios condones a la mano. No bebas mucho alcohol ni uses drogas, porque pueden interferir con tu buen juicio acerca de los cuidados necesarios.

Escoge un lubricante soluble en agua (ver «Lubricantes»). Toma en cuenta las recomendaciones de lubricación, relajamiento y dilatación de la sección anterior (ver «Penetración anal: preparación») y lubrica el exterior del condón de tu compañero. También puedes querer usar lubricante para masturbarte mientras eres penetrado. Hay dos buenas posiciones con las cuales comenzar:

1. Ambos recostados de lado, tú dándole la espalda a tu compañero. Esta posición es cómoda para los dos, no requiere de «malabares», y permite a ambos controlar los movimientos (ver «De costado»).

2. Tú encima de tu compañero. En esta posición, puedes mirar a tu compañero (que está boca arriba) y sentarte lentamente sobre su pene, apuntando bien. La ventaja es que te da control total sobre la rapidez con la que te penetra tu compañero. La desventaja es que requiere algo de equilibrio hasta que logres sentarte completamente (ver «Sentado encima»).


Recuerda que el ano del hombre promedio puede alojar un pene bastante grande sin mucha dificultad, pero podría ser que cuando su pene esté adentro aproximadamente un tercio del camino, sientas algo de dolor. Retírate suavemente y descansa antes de volver a intentarlo. La pausa dará tiempo al esfínter para dilatarse más. En el segundo intento todo deberá ir bien, y podrás ser capaz de alojar todo el pene de tu compañero. Te resultará sorprendente ver cuán fácilmente entra. Si no ocurre así, simplemente repite el proceso, tratando de relajarte.

Las primeras veces que seas penetrado podrías tener la sensación incómoda de estar a punto de defecar. Sólo después de varias experiencias aprenderás a diferenciar ambas cosas.

Además, hay otros dos tipos de sensaciones que puedes experimentar al ser penetrado, y que debes ser capaz de diferenciar. Una de ellas es similar a la que puedes sentir al presionar cualquier parte de tu cuerpo con un dedo. El ingreso del pene en el ano produce una sensación de «presión» parecida, lo cual por supuesto es normal. El segundo tipo, al cual debes prestar especial atención, se parece más a un pellizcón, un hincón de aguja o un corte pequeño. Esta sensación es más aguda y localizada, y puede significar que hay una herida o que está a punto de producirse una. Si la situación se repite en otras ocasiones, lo mejor es que consultes con un médico, pues podría tratarse de una fisura (herida) o de hemorroides.


Iniciando a un primerizo


Supongamos que llegaste a la intimidad con alguien que te interesa desde hace buen tiempo. Ambos están desvestidos, y él te dice que nunca ha sido penetrado antes, pero quiere aprender. Tu reacción es crucial. ¿Quieres asumir a un novato? Podrías no estar interesado o, por otro lado, podrías sentirte halagado. Si no estás dispuesto a tomarte el tiempo para hacerlo bien, mejor no lo hagas. Iniciar a un novato es algo que debe ser hecho con paciencia y cuidado.

En caso de asumir el reto, debes enseñarle a relajarse, y guiarlo con instrucciones claras. Asegúrale que lo está haciendo bien, y nunca te apures. Cuando la gente se encuentra nerviosa, no se da cuenta de lo rígido que se pone su cuerpo. Dile dónde lo sientes tenso. Frota esos puntos, masajéalos un poco. No tienes que ser un profesional para ayudarlo a sentirse bien y relajado.

Introduce suavemente un dedo lubricado en su ano. Cuando se sienta cómodo introduce dos, pero no muy rápido. Una vez que tengas ambos dedos en su ano, mastúrbalo con tu otra mano. El placer de la masturbación, conocido por él, es ahora relacionado con la nueva sensación anal. Podrías masturbarlo o chupar su pene casi hasta el punto de hacerlo llegar al orgasmo. Podrías pedirle que él haga lo mismo contigo, cambiando turnos para masturbarse y succionarse el uno al otro, hasta que él esté cómodo y excitado.


Ahora estás listo para penetrarlo. Es momento de pensar en el condón. Recuerda tenerlo a mano (ver «Condones»). Digamos que él está boca arriba con las piernas apoyadas sobre tus hombros. Mientras masajeas su pene con una mano, explora su ano con los dedos de la otra, y luego con tu glande (es decir la cabeza del pene). Pregúntale cómo se siente. Cuando veas que está excitado, introduce tu glande, pero no totalmente. Deja que él se acostumbre a la sensación antes de continuar.

La primera penetración debe ser lenta y suave. Es fundamental no penetrarlo de golpe. No trates de forzar el camino. Si él se tensa, retira tu pene y usa tus dedos lubricados para masajear su ano otra vez. Si comienza a ponerse nervioso, detén lo que estás haciendo, y si estás dentro de él, pregúntale si quiere que saques tu pene. Dilo en forma calmada. Empieza a retirar poco a poco. Recuerda que su cuerpo está siendo invadido: deja que él te guíe. La mayor parte de las veces, el hecho de saber que puede confiar en ti será suficiente para relajarlo.


Hazle saber lo que estás sintiendo, cuán excitante es estar dentro de él, y lo mucho que te gusta. Continúa masturbándolo, pero no al punto del orgasmo. Consigue que él diga lo que siente, pregúntaselo repetidas veces: eso lo ayudará a sentir más placer.

Penetra lenta y suavemente. A ratos deja que él inicie el movimiento. Varía la posición hasta que tu pene masajee su próstata, lo cual le asegurará un gran placer. Finalmente, después de que ambos lleguen, bésalo, abrázalo y dile lo bien que se sintió estar dentro de él.










Manual para la iniciación en la práctica sexual entre varones

El ano

Hay muchos que rechazan la posibilidad de experimentar placer por medio del ano. Es un prejuicio pensar que sólo las mujeres pueden ser penetradas. Eso es subestimar tu potencial sexual. ¡Libérate y aprende a disfrutar del sexo!

Para empezar, el ano no sólo es una vía para evacuar el intestino, sino también un órgano sexual (al igual que el pene tiene funciones sexuales y de eliminación). Es muy sensible porque está lleno de terminaciones nerviosas y, además, está cerca de la próstata, cuya estimulación es muy placentera. La próstata es el equivalente masculino del «punto G». Se puede acceder a ella desde el interior del recto con los dedos o el pene. Al ser estimulada, puede causar intenso placer y extrema excitación.

Uno de los temores más frecuentes es que la presencia de excremento puede frustrar el acto sexual de una manera desagradable. Sin embargo, todo rastro de excremento puede ser limpiado si se toma la precaución de aplicarse un enema antes de tener relaciones (ver «Enemas»).

Las personas que están comenzando a experimentar con sexo anal pueden tener el temor de que un pene grande pueda causar un desgarramiento. En realidad, una lubricación y un relajamiento adecuados evitan la posibilidad de dolor y daño físico (ver «Penetración anal: preparación», «Primera vez» y «Lubricantes»). Asimismo, a muchos les preocupa que el ser penetrados frecuentemente les haga perder el control muscular del ano. No hay conclusiones acerca de este tema, pero lo más probable es que muchos de estos temores sean infundados y más bien escondan sentimientos de culpa.


El pene


El pene varía significativamente de persona a persona en cuanto a longitud, ancho y forma. Algunos son rectos cuando están erectos. Otros son curvados hacia arriba o hacia un lado. Ciertos penes pueden parecer pequeños cuando están flácidos, pero se vuelven sorprendentemente grandes con la erección. Al revés, algunos penes que son largos cuando están flácidos se hacen sólo un poco más grandes cuando se ponen rígidos.

Definitivamente se le da demasiada importancia al tamaño. Si piensas que tu pene no es suficientemente grande, hay otros aspectos que debes tomar en cuenta. Por ejemplo, tu compañero puede sentirse aliviado de que tu pene no sea tan grande. En una relación, si te sientes satisfecho con el pene de tu compañero, es bueno que se lo digas. Esto contribuirá a que se sienta más seguro.



Penetración anal: preparación

Para ser penetrado y disfrutarlo, es necesario que superes tus prejuicios sobre el ano. La mejor preparación para la penetración es explorar el ano y perder el miedo a las nuevas sensaciones.

Lava tu ano, incluyendo algo de la parte interior, con agua y jabón. Asegúrate de enjuagar bien el jabón. Pon bastante lubricante en el dedo índice (ver «Lubricantes») y juega con él en la parte exterior del ano y comienza a introducirlo en tu ano con lentos movimientos circulares. A medida que te sientas cada vez más relajado, aplica más lubricante y mete tu dedo más adentro.

A estas alturas, sentirás la presión de los músculos del ano (esfínter) ajustando tu dedo. Son éstos los que necesitan relajarse para poder ser penetrado sin dolor. Trata de contraerlos voluntariamente. Te sorprenderá sentir en tu dedo lo fuertes que son. Suéltalos. Contrae y relaja estos músculos varias veces, hasta que sientas que el ano se ha comenzado a dilatar.

Ahora introduce tu dedo más adentro. Si no te sientes suficientemente dilatado, no intentes hacerlo bruscamente. Tómate tu tiempo, ya ocurrirá. Ten paciencia.

Una vez que tu dedo pasa del esfínter, entra al recto, que es un espacio más amplio. Notarás el cambio en la textura. Mete y saca tu dedo unos 5 cm cada vez. Si hasta ahora tenías miedo respecto de la penetración anal, te asombrará ver lo fácil que resulta.

Saca tu dedo, respira hondo y relájate por unos minutos. Dite a ti mismo que lo estás haciendo bien. Felicitarse a sí mismo puede parecer tonto, pero de hecho es un buen apoyo psicológico. Si después del descanso insertas tu dedo otra vez, notarás que entra más fácilmente. Sin embargo, no te apures.

Cuando hayas hecho varias sesiones exploratorias y tengas mayor confianza, intenta con dos dedos. Si sientes que los músculos del esfínter se cierran, regresa a los ejercicios de contracción y relajamiento. A estas alturas puedes usar un consolador (ver «Consoladores»). Si la idea te atrae, ¡asegúrate que tenga un tamaño adecuado!


Hay otros dos ejercicios que te pueden ser útiles. Primero, si tienes un compañero de sexo o una pareja, pídele que explore tu ano con sus dedos siguiendo las indicaciones anteriores. El segundo ejercicio consiste en masturbarte mientras te insertas uno o dos dedos en el ano. Mientras lo haces, mueve tus dedos lentamente adentro y afuera.

Advertencia: El uso de dedos y consoladores brinda placer, y también es seguro. Nunca introduzcas otra cosa en tu ano. Jamás uses botellas de plástico o vidrio, vegetales u otros objetos exóticos. Algunos de ellos se te pueden escapar, y perderse en tus intestinos, y podrías necesitar un médico para retirarlos.

Algunos prefieren hacer «ejercicios» en una tina llena de agua caliente, porque eso ayuda mucho al relajamiento. El baño es un lugar bastante privado para quien aún vive con la familia. Además, puedes querer invitar a alguien a la tina para realizar estos ejercicios contigo. La sesión puede terminar siendo instructiva y divertida.

Es esencial seguir estas recomendaciones sobre lubricación, relajamiento y dilatación cuando decidas tener relaciones sexuales con alguien.